La carta que no recibirás

Hola, otra vez…

Espero todo en tu vida marche mejor ahora que decidiste no volver a cruzar tu camino con el mío. En el fondo sabía que esto llegaría, pero no lo quería aceptar. Pensé que algún día despertarías y te darías cuenta que todo el tiempo estuve ahí; pero no…

En mi extremo puedo ver con un poco de paz y a la vez envidia como te realizas con alguien más. Como tienen tanto en común y disfrutan de una vida, que pensé compartirías conmigo. Lo mío sólo fue un juego, un pasatiempo, sin mezclar ningún tipo de sentimiento.

Tonta yo, que soñaba con algún día caminar de tu mano, no tan solo al cuarto donde fuimos uno tantas veces.

Tal vez lo que llega a tu vida NO es lo que andas esperando, pero es todo lo que necesitas.

Haz buscado tantas veces un mismo modelo y no te das cuenta que eso NO va con lo que esperas para TU VIDA.

Necesitas crecer y debes conseguir ese apoyo, ese impulso; alguien que te motive a crecer, a pesar de las dificultades y que sobre todo crezca contigo.

Debemos dejar de buscar personas que nos atan y enfocarnos en quien nos da alas.

A veces somos inconscientes de todo lo que tenemos alrededor tan solo por el hecho que no es lo que en nuestra mente queremos.

Debemos de comenzar a creer que todo y todos los que llegan a nuestra vida tienen una razón de ser.

Comenzar a aprender que la vida nos ofrece con cada persona que llega a nuestra vida y transformarlo en algo positivo.

Lecciones de vida, amor, amistad, conocimiento, todo es para bien.

Despeja tu mente de cosas negativas y quien solo demuestre que trae angustias y pesares empújalos fuera, crea ese ambiente de buena vibra y deja que todo lo bueno llegue a tu vida.

Desorden

Y es que cuando el amor se va, se lleva todo consigo, toda esperanza, todo sentir, incluyendo el rencor. Se queda un vacío que es difícil de llenar, te quedas con esa sensación que es indescriptible.

Buscas refugio en lo primero que te robe una sonrisa. Y pretendes ser felíz y en cierto modo lo eres. Comprendes muchas cosas. Comprendes lo que es amar más allá del egoísmo, de la posesión.

Empiezas a sentir paz al ver que aunque no estén a tu lado hay felicidad, sonrisas, baile, se ama… se vive y tan sólo eso te hace sentir paz. No te cansas de dar gracias, de desear lo mejor. Das gracias por cada momento compartido, por cada sonrisa que provocaste, cada segundo que viviste.

Sabes que todo tiene un principio y un final, y que ya pasó tu momento. También sabes que otra persona llegará a tu vida. Lo que no sabes es cúanto queda de ti ésta vez. ¿Qué tanto se fue de ti esa última vez? ¿Queda algo aún capaz de sentir amor?

Querer… ese sentimiento fluye con el pasar del tiempo y eres consciente que esa otra persona merece tu cariño, pero ¿amor? Eso no sabes que queda.

Eres tan buena fingiendo, que no logras diferenciar a veces que es real. Pero cuando llega la noche la verdad golpea la cara y entonces sabes…

Egoísmo y amor

En realidad no sé cómo comenzar esto, me siento complacida de ver la gente que amo feliz. Siempre he pensado que el amor nada tiene q ver con pertenencia, muy bien puedes amar a alguien sin ser egoísta. Ahora mismo tengo 2 amores que a su manera han sido los más significativos en mi vida.

Antes de esos 2 amores conocí varios que pudieron ser y no fueron…

El primero… Ahhh!!! Ese amor de adolescente. Crees que es todo para ti, pero pasa tan rápido que no lo logras disfrutar pensando en: ¿ le gustaré así?, ¿seré suficiente?, etc.

El segundo te hace pensar que es para toda la vida, todo es color de rosa hasta que chocas con la realidad y te das cuenta que no es lo que esperas y que si das más puedes perderte a ti misma. Este fue un amor tormentoso, lleno de dolor.

Y entonces luego de conocer lo que NO es amor llega una persona que te hace dar el todo por el todo. Con quien te ves disfrutando tu vida plenamente y sueñas… Sueñas mucho y en grande, pero, luego con el pasar de los años te das cuenta que esos sueños sólo fueron tuyos y que esa otra persona no ve la vida de igual manera ni espera lo mismo. Te destruye y piensas que no volverás a confiar en nadie, pero no es así…

Entonces llega a tu vida una persona que es capaz de hacerte creer que el amorexiste, que NO es nada de lo vivido anteriormente. Esa persona te demuestra con hechos lo que vales en su vida y te hace tocar el cielo con las manos. Pero ahí te das cuenta lo rota y lastimada que estás, te das cuenta que ésta vez puedes ser tú la causa del dolor de alguien más. Amas tanto a esa persona que te aterra lastimarla y entonces te alejas. Buscas caer mal, buscas que esa persona se refugie en alguien más. Haces que esa persona tenga lo que tú no puedes darle.

Y ahí cuando ya te estás alejando de ese gran amor llega la locura… La pasión desbordada, y quieres sin temor, y aceptas todas las condiciones sin temor alguno, aunque en el fondo sabes que no llegará a nada. Aún así lo quieres vivir, lo quieres disfrutar plenamente mientras dure. Entonces al pasar del tiempo sabes que esa locura debe terminar porque no llevará a nada pero te aferras esperando por un milagro que al final sabes que no sucederá. Lo dejas ir…

Ahora los ves felices y sabes que haz hecho lo correcto. Conocías lo rota que estabas y por amor diste libertad. Cada vez que ves sus caras y esas sonrisas sabes que no puedes molestarte por lo que no fue ni será, porque ellos merecían conseguir eso que los completa, eso que los llena… AMOR. Aunque eso significa que no estén a tu lado.

No puedes equivocarte cuando te das cuenta que por más que te reproches el porqué de las cosas, la gente a la que amas verdaderamente es plenamente feliz. Sabes que algún día serás feliz también, mientras tanto sonríes al saber que hiciste lo correcto. Tú no podías darles lo que no tenías. No se puede ser egoísta cuando sabes que esa persona está completa al lado de alguien más.

carta #3

Pues después de esa despedida tan seca que me diste… o sea ni un adiós, entiendo que no eres para mí. Realmente no sentías ni la mínima empatía. Te dejé claro mi sentir y tu sólo no respondiste. No sé que pensar… me quedaré con tu recuerdo.

Dejarte no ha sido fácil, acabé con toda esperanza de una vez y por todas. Ya no volveré a verte, mucho menos besar esos labios. Ya no volveré a ver esa hermosa sonrisa, ni esa mirada. Renuncié a ti

Una carta más

Hola otra vez,

Es una pena que nunca me dejaste conocerte, nunca me permitiste enseñarte todo lo que te podía dar. Que no todo es malo, que también hay risas y buenos recuerdos. Que más que peleas hay noches de amor. Que más que reclamos hay palabras bonitas. Que es más bonito despertar con el calor de tu pecho que en la soledad de una habitación.

Que la soledad es hermosa, sí, pero la compañía y paz que una persona te puede dar, también lo es. No me dejaste demostrar que también hay lágrimas de felicidad, que tienes algo más que ofrecer que tristeza.

No me dejaste demostrarte que tenemos algo más que sólo físico para ofrecer. ¿Sabes lo hermoso de disfrutar momentos que amas con otra persona? ¿De conservar ese recuerdo y no permitir que muera solo en tu mente?

Sin embargo solo me haz demostrado que no soy nadie en tu vida, y lo más tonto es que soñaba con lograr ser alguien. Que me dejaras demostrarte lo que podíamos lograr juntos. Pero creo que todo eso lo sabes, creo que sólo tienes miedo o simplemente lo esperas de alguien más.

Ante tu rechazo permanente sólo me resta decirte adiós…

carta #5

Hola otra vez,

Al fin decidiste decirme que pasaba por tu mente. Era mucho más de lo que esperaba escuchar. Confiezo que me desconsertó escuchar un NO tan rotundo de tu boca. Pero por otro lado era algo que esperaba y que merecía saber.

Tienes miedo! Miedo a comprometerte, a sentir, a que te fallen. Todos tenemos miedo! ¿Crees que eres el único que tiene miedo a entregarse y salir destruído en el camino? Eso es parte de una relación los buenos y malos momentos. Piensas tanto en lo negativo, en la libertad que más bien es una condena, porque al final renuncias a sentir. Me dijiste que esa parte de ti no existe, que ya no tienes nada por esa parte.

Y ahora cómo sigo aquí si cortaste cada esperanza que tenía contigo. Ya no queda nada, sólo sexo vacío, sigo siendo entonces alguien incapaz de provocarte nada, solo por miedo a que te lastime. Entonces continúas viéndome como un objeto. Una vez más queda comprobado que no tengo la capacidad de hacer que alguien sienta algo más que deseo hacia mi. Tu claridad aclaró mi camino y ahora no sé que hacer con esta información. Pero algo está claro, mataste las ganas de todo contigo y con todos.

Es que me diste razones tan validas… nadie tiene por que sufrir cuando está bien. Es egoísta pretender que algo que te da paz deba de ser alejado de ti simple y sencillamente por que a otro no le apetece que las cosas sean de esa manera. Te admiro, sabes, aunque pienso que es un acto de total cobardía, admiro la fuerza de tu lucha para no ser herido en batalla una vez más. Es egoísta de mi parte pretender que renuncies a esa paz que te provoca el estar solo. Quizás debo aprender eso y dejar de romantizar la idea de tener una pareja, que más que momentos hermosos, son quejas constantes, privaciones, lamentos, lágrimas, y justificaciones para todo.

Con esto me despido, sé que tengo que aprender mucho de esto que hemos hablado, hasta la próxima,

¡Wao, qué pregunta me he hecho! ¿Quién es el amor de mi vida? ¿Quién lleva ese título? ¿A quién amé más que a nadie?

Pensando en todos mis conocidos puedo descifrar sin problema alguno quienes han sido y serán el amor de sus vidas. Entondes pienso para ellos, ¿quién habrá sido el amor de mi vida? ¿ Ha llegado ese amor alguna vez? Puedo hablar de las obsesiones de mi vida, de las decepciones de mi vida, pero del amor… No tengo idea de eso.

Esto me crea un poco de esperanza ya que todos han tenido un amor significativo, pero yo no. Cada uno de ellos me ha decepcionado a su manera y no tengo la más mínima nostalgia de lo que fue. También me da un poco de lástima saber que luego de dos hijos y treinta años de vida aún no puedo descifrar quién ha sido el amor de mi vida, porque simple y sencillamente no lo he tenido.

carta #4

Hola otra vez,

Qué te puedo decir… digo que no te pensaré, que te superaré y lo único que hago es tenerte en mi mente todo el día. Necesito superarte, no entiendo esta obseción que tengo contigo. No puedo dejar de pensar en ti, en qué haces y por qué con otras sí y conmigo no.

Todo me acuerda a ti, y ya no quiero, me dueles. Me haces sentirme miserable en esta vida, y no merezco eso. Me haces buscarte en cada animal que se me cruza de frente y termino cometiendo los peores errores de mi vida. Déjame, libérame, porque ya no encuentro manera para hacerlo.

He tratado de ocupar mi mente con todo, pero esta obseción es más fuerte que yo. Puedo decir que no eres tú, tú eres solo un idiota que no me ve, que solo piensa en mi cuando se le acaban las opciones. Pero como tú hay muchos, y yo ya no quiero. Qué más puedo hacer para borrarte de mi mente, para borrar nuestros pocos recuerdos.

Me tienes llegando a la locura, ya no me reconozco, no soy ni la mínima versión de lo que era. Me matas con tu indiferencia. Entonces, otros sufren por mi apego a ti. Ya no te quiero en mi vida, aléjate por favor. Te estoy rogando que salgas de mi mente. Libera mi corazón, no lo mereces. Desaparece y permíteme ser feliz. Te lo pide un alma que está atorada con tu recuerdo.

Me despido por hoy, te lo pido con el corazón en mis manos, déjame ser libre.

carta #3

Entonces, las ganas de verte se fueron calmando con todos los brazos que me fueron rodeando. Me fui perdiendo en las garras de cada animal que deseaba poseerme. Y en cada una de ellas te busqué y no te tuve.

Me privaste de darte un amor puro, algo real, algo bonito. No me dejaste demostrarte que podía ser todo y más de lo que buscabas.

Sé que no ves en mi posibilidad alguna de ser esa persona y estoy clara en ello. Pero no me juzgues por tratar de serlo. Amo ver tus fotos, como tratas de llamar la atención de esa persona que te quita el sueño, así como lo hago yo contigo. Pero que te puedo decir, tienes esa magia que por más que busque nadie puede llenar.

Me tienes encantada, y en lo profundo hipnotizada. Tienes tal efecto en mi que no tengo medio para explicarlo. No tengo control, te busco entre tanta gente y sigo rifándome al primero que me haga sentir lo que tú provocas en un día.

No me importa tamaño, color o raza, sólo quiero borrarte y sentir algo de nuevo. Te confieso que sería la persona más feliz si algún día me vieras con esos ojos. Pero tal vez, quizás en ese momento haya cometido tanto error que no valga la pena. Que ya no sea eso que pretendo darte en estos momentos. Quizás en ese momento no quede nada, no haya esa chispa ni la esencia, y sólo quede un cuerpo con una amplia sonrisa, y miles de demonios dentro desatados.

Que te puedo decir… día tras día entrego un poquito de lo que soy buscándote y viendo como también vacías tu alma por otro amor. Esto se complica cada día más… Pero, te prometo amor, que llegará ese día en que ya estaré completamente rota y ese día no te escribiré más.